RASTROS DE LA NATURALEZA CÓSMICA DEL MAESTRO

Hoy vamos a profundizar en la naturaleza cósmica del Maestro (Link al canal UNIVERSO ABBA y la visualización de este programa) acorde a lo que se ha rescatado, humanamente, de su vida y obra. La naturaleza y el mensaje del Maestro ha sido tan tergiversado por estructuras eclesiales, desde sus mismos inicios y aún más a medida que la Iglesia, como institución de poder, fue teniendo más y más control en los asuntos humanos, que, hoy por hoy, pareciera que hablar del Maestro como la Gran Conciencia cósmica que fue enviada a despertar a los hijos de los hombres de su gran letargo, pareciera que es un cuento de ciencia ficción. La conciencia humana está tan dormida, ha sido y es tan manipulada, en creencias fallidas de todo tipo que le impiden ver y escuchar lo evidente, pero, como dice el Maestro, oirán y no entenderán, mirarán y no podrán ver. No se trata de hacer del mensaje un acertijo solo para iniciados, sino que el Maestro conoce que el mal siempre está presente en la naturaleza humana hasta su segunda Venida y que esa semilla del mal usará todo lo que esté en su mano para que las mentes humanas sigan dormidas a sus conciencia y sumergidas en todo tipo de sufrimientos y dolores. El Mal, no lo olviden, existe y muchas veces, la gran mayoría, viene vestido de oro y purpura para deslumbrar, pero su veneno mortal está escondido en sus propias entrañas. Pero la naturaleza cósmica del Maestro será revelada, con total comprensión por parte de quienes sobrevivan a la Gran Tribulación, de una manera tan clara que no necesitarán tocar para creer. Las mentes de quienes lleguen a traspasar los finales de los tiempos para poblar un nuevo Reino del Padre, estarán abiertas al aprendizaje y al conocimiento que encierran en sus propias almas. Ahora sí, profundicemos en la naturaleza cósmica del Maestro.

Las casas del Padre se ven por todas las galaxias

LAS VOCES DEL DESIERTO

Antes de sumergirnos en estas voces, en estas psicofonías, hay que aclarar, una vez más, que la naturaleza de Dios, del Dios de Jesús, de Abba, es desconocida para los hijos de los hombres. Los dioses construidos por los hombres a través de su camino evolutivo, en cualquier cultura, son dioses producto de la racionalidad humana. Sin embargo, el Dios de Jesús, para Jesús mismo, es fruto del conocimiento directo de su naturaleza, la naturaleza cósmica del Maestro. Recuerden que Jesús es un Enviado. La mayor conciencia que este pequeño y bello planeta recibirá en todo su periplo evolutivo. La Conciencia que fue enviada, repito, porque es medular comprenderlo, a despertar a los hijos de los hombres a su propia conciencia, a esa “naturaleza divina” que comparten con el Padre porqué de ella proceden.

En el “bautismo” de Jesús ante juan se oyó una voz, que, venida del cielo, venía a refrendar la autoridad del Maestro. En el evangelio según Marcos se dice “Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti me complazco”Abba, el Dios del Maestro, no necesita comunicarse de esa manera. Abba, el Espíritu de Dios, habla, se comunica, a través de formas de conciencia, que también son formas de vida, encarnadas. El maestro lo señala en más de una ocasión a sus íntimos. Si no es Dios, el Dios, recordemos, que está velado a las conciencias humanas, quiénes ejecutan esas voces, quienes claman desde el cielo para que los ojos se fijen en el Maestro. Las mismas conciencias que acompañan al Maestro en todo su periplo de enseñanzas. Las mismas conciencias que ayudan al Maestro en todo su peregrinaje, incluso a la hora de la Pasión, y que son testigos de su Resurrección y de anunciar a sus íntimos que “Jesús ha resucitado”. Lo que la literatura eclesial llama ángeles, son formas de vida, conciencias, que velan, desde hace eones, la marcha de la evolución humana.

Las voces del desierto a la hora del bautismo de Jesús son conciencias cósmicas que ayudan al Maestro en su misión

LOS MILAGROS DEL MAESTRO

La magia es el engaño de los sentidos. El mago trata de engañar la mente para así oscurecer la razón de quien ve los trucos. El Maestro no era un mago, como muchos lo vieron en su época, sino, repito, la mayor Conciencia enviada a los hijos de los hombres para enseñar y anunciar la venida del Reino de Dios. Para que su mensaje de amor y perdón tuviese alcance entre aquel pueblo dominado por miedos de todo tipos,  sometido a poderes extraños, tantos humanos como cósmicos, los milagros eran la forma de llegar a ellos, a esas mentes incrédulas, sedientas de tradiciones, pero cerradas a la conciencia que representaban a los ojos de Dios. Los milagros hablan no solo de esa naturaleza cósmica del Maestro, sino de esos seres, esos ángeles, esas conciencias que lo acompañaron durante toda su vida y más aún durante su período de enseñanzas. Y que lo acompañarán en su Segunda Venida.

Los milagros del Maestro son rastros de su naturaleza cósmica

LA TRANSFIGURACIÓN EN EL MONTE HERMÓN

Quizá sea el pasaje rescatado que más deja plasmada esa naturaleza cósmica del Maestro y su interacción con conciencias cósmicas, ángeles, que le acompañaron y le acompañan en sus misiones a través de este universo infinito del Padre. Los íntimos elegidos, Pedro, Jacobo y Juan, para presenciar ese encuentro de Jesús con quienes los apóstoles confundieron con Moisés y Elías no fueron refutados por el Maestro, sino solo les convidó a que no dijeran nada hasta después de su Resurrección. Jesús no estaba mostrándose para esos íntimos, sino para esa generación que podría entender qué vieron esos elegidos por el Maestro. Las voces que escucharon los íntimos ratifican lo que dijimos anteriormente. Abba, habla, se comunica con los hombres a través de conciencias, formas de vida más evolucionadas que las conciencias humanas.

El monte Hermón representa el lugar de encuentro entre Jesús y conciencias cósmicas hermanas

EL SEPULCRO VACÍO Y LA SÁBANA SANTA

La Sábana Santa (Link al canal UNIVERSO ABBA y el programa dedicado a la Resurrección) es, bajo nuestro humilde ver, la prueba física más evidente de la naturaleza cósmica del Maestro. Los relatos evangélicos nos describen un sepulcro vacío. Y al igual que aquellos íntimos necesitaron la prueba de la resurrección para reavivar la fuerza necesaria para comenzar a predicar entre los hijos de los hombres el mensaje del Reino de Dios, la Sábana Santa está destinada a aquella generación que podrá “leer” científica y tecnológicamente lo que sucedió al cuerpo que cubrió. La Sábana santa no llegó a nuestros días por casualidad. En el mundo del Padre nada hay casual, ni la libertad que somos como conciencias.

La Sábana Santa, la llamada Síndone de Turín, está esperando a ser leída con la ciencia moderna

MARCOS 13: ENTONCES VERÁN VENIR AL HIJO DEL HOMBRE ENTRE NUBES

En el llamado “Pequeño Apocalipsis de Jesús”, Marcos 13 y paralelos, no solamente el Maestro nos da las señales y los tiempos de su Segunda Venida, sino que tambiénnos habla de su naturaleza cósmica y de aquellas conciencias cósmicas que le ayudarán en su tarea de despertar a los hijos de los hombres a otro mundo, a otro reino.

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