LA IRRACIONAL NEGACIÓN DEL REGRESO DE JESÚS

No son pocos los que hoy en día, en plena efervescencia del salto en las telecomunicaciones humanas, aún sigue viendo a Jesús o con los ojos del fanatismo teológico o con los ojos de la indiferencia. Han pasado demasiados años desde la llegada del Maestro y su figura y mensaje ha sido tergiversado, manipulado y profanado por las diversas corrientes y autoridades eclesiásticas cristianas, en especial la católica. Pero sin importar quién es o qué representa Jesús de Nazaret para el común de los mortales o para quienes se dicen sucesores de sus apóstoles, su regreso, la segunda venida de Jesús,está a las puertas y no uso el término inminente porqué el ser humano es demasiado proclive a dejarse abatir por la temporalidad.

Las conciencias que pueblan el universo son innumerables pero una sola Conciencia impregna el universo, la Conciencia del Padre

Ya en época de la primera venida de Jesús, no pocos entendieron que su regreso era cuestión de días, semanas o, a lo sumo, unos pocos años. No son menos los que hoy en día pasan media vida o han vivido varias reencarnaciones queriendo entender la figura del Maestro y Enviado del Padre posando sus ojos y sus mentes en cuestiones menores, que si resucitó o no, que si hizo milagros o no, que si estaba casado no, que si tuvo hijos o no, que si dejo algo escrito o no, que si fue instruido por egipcios o druidas o no, que si murió o no en Cachemira,etc., etc. Aún hoy en día muchos siguen sin entender que Jesús vive en cada conciencia humana y en cada corazón que es capaz de sentir y vivir su sencillo mensaje terrenal: si quieres rescatar el Reino de Dios que habita en ti, ama y perdona. Rescatar al reino de Dios significa llegar al conocimiento que te hará comprender, amar y desear vivir en plenitud la conciencia que eres y que compartes con toda conciencia cósmica. Jesús y el Reino del Padre no necesitan ni templos ni guardianes ni intérpretes, sino seres capaces de amar y perdonar por encima de sus deseos de devolver mal por mal.  El camino a las estrellas pasa por limpiar el corazón humano de las impurezas del ojo por ojo, diente por diente.

Jesús regresa como había anunciado, no para castigar, sino para rescatar a los hijos del Padre y rescatar a la madre naturaleza de las garras del mal

LA RACIONAL ESTUPIDEZ DE LA NEGACIÓN DE LA SEGUNDA VENIDA DE JESÚS

Para muchos creyentes o increyentes la segunda venida de Jesús suele sonar a chino a los oídos de un parlante árabe que solo conoce su lengua nativa. En estos tiempos de telescopios espaciales como el Hubble o el James Webb, de redes sociales ardiendo por conquistar una noticia viral que morirá al segundo, de un malestar cultural que se mitiga en zonas de confort de toda índole y una completa indiferencia hacia el sufrimiento del otro, anunciar la segunda venida de Jesús puede ser entendido como un fanatismo más de un reducido número de incalificables hombres de Dios. Sin embargo, la estupidez racional de quienes niegan la segunda venida de Jesús descansa más en una errada visión de la naturaleza del Maestro, la cual ha sido, como dije anteriormente, tergiversada a lo largo de la historia, que en una visión “moderna” de la figura del Enviado del Padre. Una visión “moderna” que descansa más en un universo infinito lleno de vida y conciencia que en la visión de una tierra como centro del universo y el ser humano como la criatura predilecta de Dios. A la par de esta manipulación y tergiversación de la figura y mensaje de Jesús por parte de quienes profanaron su nombre y convirtieron su mensaje en una Iglesia que jamás él instauró, está el hecho de que en las modernas sociedades enfermas, sostenidas por una casta de poder que han vivido y siguen viviendo muy bien del conflicto humano, no hay interés de abrir el corazón y la mente humana a las estrellas, pues las estructuras sociales cambiarían por completo. El ser humano estaría en el centro de la sociedad y no como un esclavo de una parte de esa sociedad. El poder político y religioso, hoy como ayer, solo han servido al poder económico y se han servido del poder militar para esclavizar al hombre en nombre de cualquier ideología. La ideología en cuestión es lo de menos pues una de sus razones de ser es cerrar la puerta a todo aquel que quiera salir de la confrontación. Las ideologías necesitan enemigos para su supervivencia y el hombre se ha convertido en sus víctimas. Nunca tan lejos del mensaje de Jesús y su predicación de la instauración del Reino de Dios en la Tierra, un Reino de amor, paz y apertura hacia el conocimiento del universo.

El camino hacia la casa del Padre está dentro de ti, no fuera de ti

EL FUTURO IMPERFECTO: VERÁN AL HIJO DEL HOMBRE VENIR ENTRE LAS NUBES

   Los tiempos están dados porque los tiempos humanos están vinculados a los tiempos cósmicos, al tiempo universal. Un tiempo que nada tiene que ver con la temporalidad humana, la forma humana de medir los cambios, sino con los procesos mismos, con el cambio mismo, con el fluir creativo del universo y todas sus conciencias.

Jesús anunció su llegada acompañado de seres cósmicos que han velado a los hijos de los hombres desde su misma aparición en la Tierra

   La primera venida de Jesús marcó un compás de espera para que los llamados a poblar la nueva tierra pudieran tomar consciencia plena de su conciencia de ser, de su “pertenencia” al Reino de los Cielos, al Reino de Dios. La segunda venida no se trata de una purga, de un castigo divino, de una maldición profética, se trata simplemente de reinstaurar, en este pedacito de cielo universal, este maravilloso planeta azul, un Reino de paz, amor y conocimiento entre los hijos de los hombres. Jesús viene acompañado de conciencias cósmicas que han velado, desde un principio, por esta última humanidad, llamada a despertar a las estrellas porqué los hijos de Dios no están huérfanos en este infinito universo. Pero el hombre llamado a poblar nuevos espacios del universo no puede vivir ni beber de la ignorancia, pero tampoco se le puede imponer su propia libertad de ser. Cada Conciencia es libre porqué tiene en sí el poder despertar a su origen y a su esencia sin que nadie le imponga un camino, una ruta, una forma de entrar al Reino de los Cielos. Las fuerzas del amor y el perdón que predicó Jesús no son la llave al reino, pues cada conciencia tiene su propia llave, sino son el mapa y la brújula que te llevarán a la puerta del reino, la cual traspasarás con la llave que Jesús sembró en tu corazón desde el principio de tus tiempos.

Las iglesias cristianas han ocultado la naturaleza cósmica de Jesús

   A los que están condenados a seguir vagando por otros mundos, quizá más infernales que los que el hombre construyó en la tierra, y por vidas y vidas en busca del camino a casa, solo resta desearles que encuentren cuanto antes el Reino de Dios que habita en ellos. El infierno no radica en un espacio físico, sino es un estado de la conciencia que está separada del Padre, de la Conciencia Única que impregna y expande el universo. Es un estado de la conciencia que se materializa en una mente, en un ego, que desesperadamente choca una y otra vez con la muralla de creencias fallidas que le impiden ver el otro lado del muro. Pero en algún momento, en alguna vida, en algún otro planeta azul, logrará derribar y salir de la cárcel de sus miedos.

   A los llamados a poblar la nueva tierra solo resta desearles que vivan su libertad de ser en plenitud y que, ya como resplandecientes seres de luz, sigan expandiendo el mensaje del Reino en cada rincón del universo al que estarán llamados a actuar en nombre del Padre.

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